cetei

centro terapéutico para la integración

PROYECTO INSTITUCIONAL - AÑO 2011


Introducción

El presente proyecto se orienta a desarrollar un nuevo segmento de un programa institucional inaugurado en el año 2000, dirigido a la atención de adolescentes y adultos con discapacidad mental en grado moderado o severo. Dicho programa establece como objetivo central el de generar un proceso terapéutico, promoviendo en cada uno de sus concurrentes la construcción de un proyecto de vida que le posibilite el acceso a las condiciones más favorables en su inserción familiar y social.

Tanto la estructura y organización funcional de nuestro Centro de Día (modalidades de atención, dispositivos, encuadres) como el diseño de la lógica de abordaje terapéutico (conformación del equipo, orientación de sus prácticas, delimitación de los diversos campos de intervención) se definen por una doble articulación: de una parte, con el análisis diacrónico de la experiencia construida durante el proceso de trabajo institucional; de la otra, con una concepción teórico-clínica acerca de la problemática de la discapacidad mental, según la cual su terapéutica no puede disociarse de los contextos familiar, institucional y social en los cuales se manifiesta. Dar cuenta de este recorrido iniciado en el año 2000 permite visualizar la dimensión instituyente de las prácticas del Centro de Día, el cual aparece situado como un espacio creado y recreado a partir del conjunto de experiencias que en él se suscitan, y cuyos objetivos se redefinen en virtud de la procesualidad que le es inherente, tal como se expresa en las diferentes etapas que fue transitando la labor institucional.
 

 Memoria del recorrido institucional

Nuestro proyecto inaugural tuvo por eje la implementación y puesta a punto de una toma de posición institucional (formación del equipo, organización de los grupos, articulación interdisciplinaria) en la cual la diversificación del campo de estimulación y la centralidad de la experiencia vincular constituyeran la base de procesos de orden terapéutico. De este modo, a lo largo del año 2000 se situaron coordenadas decisivas en la tarea de CETEI: la habilitación de un encuadre que promueve procesos de estructuración subjetiva a partir de la experiencia compartida, la instauración de una modalidad de relación simétrica y acorde a las necesidades e inquietudes propias de la edad y situación de sus concurrentes, la formalización de un espacio de orientación y reflexión con sus familiares, la producción de un marco interdiscursivo de lectura acerca de las distintas prácticas especializadas y sus alcances, la apertura de espacios de formación y de práctica para estudiantes de carreras vinculadas con este campo de actividad y la promoción de vertientes de elaboración teórica respecto de la labor institucional, tanto mediante la producción de artículos y ensayos como a través de la participación en jornadas, congresos y otros ámbitos de producción científica y académica.

Durante el año 2001, el Proyecto Institucional de CETEI priorizó la consolidación del formato prestacional del Centro de Día, dinamizando los procesos de admisión y de egreso de concurrentes e intensificando el potencial de contención del encuadre. Como efecto de dicho recorrido, se perfila una modalidad operativa que posibilita la puesta en cuestión del supuesto de cronicidad que suele atribuirse a los cuadros de discapacidad mental, a la vez que comienza a visualizarse la idoneidad de este espacio para operar terapéuticamente con pacientes en los que el retraso mental o bien no constituye el elemento predominante del cuadro (por su imbricación con procesos de orden psicótico), o bien se expresa en un plano funcional como decurso de un proceso deteriorante.

Hacia el año 2002, el Proyecto Institucional de CETEI destacó dos conjuntos de objetivos: en lo que respecta al programa terapéutico, se planteó la profundización de los recursos y dispositivos orientados a favorecer la inserción de los concurrentes en espacios comunitarios y sociales, a la vez que sostener el encuadre diseñado para la realización de las diferentes actividades institucionales; en cuanto a la organización y dinámica del Centro de Día, se situó el objetivo de establecer un criterio de conformación de los grupos que, sin limitar su fluidez, permitiera dar cuenta de los requerimientos específicos desde una perspectiva adecuada al perfil de la demanda de admisión, y más elaborada que la basada en una -teóricamente discutible y empíricamente imprecisa- gradación de niveles de retraso mental.

La elaboración del Proyecto Institucional 2003 tuvo por referencia la articulación de nuestra práctica institucional con el contexto social, según dos ejes: el primero, en base al impacto de la situación de crisis generalizada que se extendió durante todo el año anterior en nuestro país (tanto en el plano social y económico como en el lazo social, la producción social de sentido y la subjetividad) y su repercusión en el ámbito institucional (no sólo precarizando su estabilidad desde el punto de vista económico, sino también convocando al Centro de Día a operar en una función de “refugio”, desde donde se pudieran jugar las condiciones de reconstrucción de la previsibilidad, la contención y la estabilidad psíquica y vincular); el segundo, proponiendo la consolidación de los dispositivos de integración a la comunidad de nuestra práctica institucional, de modo tal que la ampliación cuantitativa de instancias de inserción se acompañe de una rotación cualitativa del uso del espacio público (reedición en el último trimestre del año de los Concursos de Manchas y de Cuentos Cortos realizados en octubre y diciembre 2002 respectivamente, realización de muestras y exposiciones de los mismos, etc.).

El año 2004 tuvo por objetivo central la promoción de condiciones de estructuración creciente de la experiencia psíquica y vincular de nuestros concurrentes, teniendo por basamento la oferta diversificada de propuestas y ámbitos de expresión (tanto discursiva como motriz, tanto concreta como simbólica) que posibilitaran su articulación con el proceso elaborativo desplegado en los diferentes encuadres terapéuticos, y apuntando a la integración de los contenidos de la experiencia de tratamiento institucional a la lógica familiar y social. Así también, el Proyecto Institucional se orientó a la progresiva sustitución del modelo basado en la práctica profesional del consultorio por una lógica que trascienda la función meramente rehabilitatoria y se incardine en el contexto de una estructura intersubjetiva de trabajo, de modo tal que al reemplazo en 2003 del área de Kinesiología por un encuadre de Educación Física, se agregó la sustitución análoga durante 2004 del área de Fonoaudiología por un Taller de Expresión que -reflejando una concepción acerca del lenguaje más elaborada que la basada en sus fallas, trastornos y disfunciones- promoviera efectos de estructuración de los procesos comunicativos a partir de la creación de espacios de historización de la propia experiencia. Por último, otro de los objetivos institucionales estuvo dado por la elaboración y transmisión de materiales teórico-clínicos basados en la experiencia de trabajo de nuestro Centro de Día, así como también la promoción de espacios de formación y discusión alrededor de las coordenadas que atraviesan nuestra práctica, a fin de dialectizar dicha lectura con experiencias provenientes de los diferentes campos discursivos. En dicho contexto se inscribieron el dictado del Seminario “Lo institucional: lecturas desde las ciencias sociales” en el Consejo Argentino para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CAIDIS), la producción de un ensayo acerca de una experiencia desarrollada dentro del Taller de Expresión de CETEI y la realización (por quinto año consecutivo) de la práctica de formación dirigida a estudiantes avanzados de Psicología, Musicoterapia y carreras afines.

Para el año 2005, los objetivos centrales del Proyecto Institucional de CETEI impulsaron, en primer término, la individualización de las estrategias de atención privilegiando los recursos expresivos de cada concurrente; en segundo lugar, la reintegración operativa de la experiencia acumulada en los ámbitos sociales al conjunto de prácticas de taller, de modo de afianzar la dimensión socializante de su dinámica; en tercer término, la consolidación de un modelo terapéutico basado en el vínculo, la palabra y la construcción cooperativa de la experiencia; por último, la continuidad en cuanto a la elaboración y transmisión de materiales teórico-clínicos y la profundización de los espacios de formación y discusión. A su vez, se incorporaron a dichos objetivos la búsqueda de medios de concreción de dos proyectos que se fueron delineando a lo largo de nuestra práctica institucional: el primero impulsando, tanto en espacios académicos y científicos como en ámbitos de planificación y gestión, la creación de formatos de vivienda que pudieran contemplar las necesidades que algunas personas con discapacidad presentan en cuanto a acceder a un espacio de vida alternativo; y el segundo, dirigido a la ampliación del espacio operativo del Centro de Día, a través de la refacción y adecuación del salón ubicado en la planta alta de nuestra sede.

Durante el año 2006, las coordenadas del Proyecto Institucional se desplegaron en base a ciertos objetivos que, aunque situados como sucesivas mediaciones respecto del programa terapéutico que desarrollan los concurrentes de CETEI, inciden según nuestro criterio en sus condiciones de posibilidad: se trata, entre otros, de la promoción de efectos de contención crecientes en el contexto familiar de cada concurrente, de la consolidación de las instancias de participación social y comunitaria que promueven ésta y otras instituciones, y de la construcción de espacios de intercambio en el plano interinstitucional, dirigidas a reflexionar y debatir acerca de aspectos y propuestas ligados con la práctica terapéutica e institucional.

El Proyecto Institucional trazado para el año 2007 abarcó aspectos diversos de la práctica de CETEI, aunque unificados en función de su relación con condiciones de optimización del alcance terapéutico del dispositivo y de su continua redefinición en virtud de la experiencia construida por sus participantes. En tal sentido, posibilitó la puesta en marcha de un encuadre individualizado orientado a la delimitación y concreción de Proyectos Personales, inscripto en el marco de Área de Psicología, con miras a favorecer la plasmación en contextos familiares y sociales de los procesos subjetivantes promovidos en el proceso de tratamiento de los concurrentes. Del mismo modo, CETEI se incorporó como sede de prácticas dentro la propuesta curricular de la carrera de Trabajo Social de la UBA, habilitando de este modo un espacio sistemático de formación para estudiantes de dicho campo, y que se agrega al destinado a los alumnos de la carrera de Psicología.

Durante 2008, los objetivos principales del Proyecto Institucional se orientaron a consolidar y diversificar la relación con el contexto social, de modo tal de priorizar la inserción comunitaria de la actividad institucional. Tales objetivos se delinearon en virtud de los avances observados en dicho terreno durante los años anteriores, y se plasmaron a través de tres orientaciones simultáneas: la primera, profundizando el alcance de las diversas estrategias de articulación con la comunidad (Talleres de Periodismo, de Plástica y de Cerámica, Exposiciones, Muestras, Concurso de Manchas); la segunda, jerarquizando la relevancia de la orientación social y comunitaria dentro del programa de formación destinado a estudiantes de la carrera de Psicología; la tercera, intensificando la labor académica y científica de CETEI, tanto mediante la creación de nuevos espacios de formación como a través de la continuidad en la publicación y transmisión de materiales teórico-clínicos vinculados con nuestra práctica, dando así impulso a la construcción de una mirada alternativa sobre la labor institucional y la discapacidad mental, a distancia de los modelos medicalizantes y patologizantes que hegemonizan este campo de actividad.

En 2009, y en virtud de la experiencia de vida autónoma que tres concurrentes de CETEI (por motivos diversos) comenzaron a transitar, se plantea como objetivo la realización de un conjunto de nuevas articulaciones entre las actividades desarrolladas en el Centro de Día y las condiciones cotidianas de desenvolvimiento de cada concurrente en su ámbito doméstico, a fin de visualizar y consolidar las vertientes de afrontamiento de proyectos de vida a futuro que puedan prescindir del recurso a la institucionalización y, en el mayor grado posible, de la gestión por terceros de la situación de cada persona con discapacidad. Dicho objetivo, a su vez, encuentra niveles de resonancia significativos en el contexto social, en la medida en que comienza a instalarse en la comunidad la necesidad de problematizar las políticas existentes en el campo de la salud mental y de la discapacidad, y de dar cauce a iniciativas que promuevan la desinstitucionalización y la construcción de instancias de inserción de las personas en situación de desventaja social.

En el año 2010, los objetivos centrales de nuestro Proyecto Institucional se situaron en el punto de cruce entre diferentes instancias que surcan la actividad del Centro de Día, con el propósito de generar entre ellas efectos de sinergia y potenciación. Así, en lo que respecta a la dinámica de trabajo de CETEI, se delinearon dos objetivos centrales: por una parte, el diseño e implementación de un encuadre específico que, aunque vinculado con las restantes estrategias desplegadas en el ámbito institucional, desarrolle un proyecto sistemático basado en actividades de Recreación y Socialización, dirigido a establecer vías más sólidas de desenvolvimiento en el espacio social; por la otra, la realización de un Mural Cerámico en la fachada del Club Premier, plasmando de este modo en el espacio público una obra llevada a cabo por todos los participantes del Centro de Día. A su vez, en lo que respecta a la actividad científica y académica de CETEI, se establecieron dos objetivos principales: el primero, promoviendo la incorporación de los actuales espacios de formación a la oferta curricular de la Facultad de Psicología de la UBA, como práctica pre-profesional para estudiantes avanzados de la carrera (la que se encuentra actualmente en etapa de evaluación); el segundo, dirigido a consolidar la experiencia iniciada en 2009 por la cual -mediante la formalización de un acuerdo de colaboración establecido con la Universidad de Zaragoza- nuestro Centro de Día se localiza como sede de prácticas internacionales intensivas destinadas a graduados en disciplinas relacionadas con el campo de la salud mental provenientes de esa Universidad.
 

Proyecto Institucional del año 2011

La experiencia desarrollada a lo largo del recorrido de CETEI ha permitido establecer una serie de premisas que delinean los perfiles de nuestra propuesta institucional, y en virtud de las cuales cabe proyectar nuevas líneas de intervención. Tales premisas se nuclean alrededor de la crítica a los procesos de medicalización y patologización de las personas con discapacidad mental, y dan impulso a la puesta en juego de estrategias terapéuticas que acompañen a cada concurrente en la búsqueda y construcción de condiciones de acceso a una mejor calidad de vida, a través de la simultánea movilización de efectos de subjetivación y de socialización. En otros términos, se propone el espacio institucional como marco de una experiencia comunitaria que favorezca la mediatización de la relación que el sujeto establece con su problemática, como así también con los ámbitos familiares y sociales en que se despliega, de modo tal de relativizar las cristalizaciones de sentido construidas alrededor del diagnóstico de discapacidad mental, y que repercuten con alcances discapacitantes en múltiples ámbitos de la vida cotidiana de cada concurrente.

Para el corriente año, nuestro Proyecto Institucional se orienta en base a dos niveles de intervención, como lo son, por una parte, la dinámica operativa del dispositivo de Centro de Día y, por la otra, sus espacios de formación y de producción científica. Sin embargo, la delimitación entre ambos niveles obedece exclusivamente al propósito de la exposición formal de sus respectivos objetivos, ya que a los fines del presente proyecto interesan mucho más los efectos de articulación y potenciación recíproca entre dichos niveles que su segmentación o su autonomización, toda vez que el acento de dicha propuesta se localiza alrededor de la simultánea movilización de diversos vectores, de modo tal de suscitar nuevos campos de despliegue que sistematicen y profundicen la experiencia desarrollada hasta aquí.

En relación a la dinámica operativa de la institución, se proyectan cuatro líneas de intervención principales: la primera, relacionada con el diseño de un encuadre organizado como Taller de Expresión que, promoviendo la puesta en juego de la palabra, el cuerpo, el juego y la representación, se incorpore a la oferta de Talleres del Centro de Día, habida cuenta de la finalización de la actividad del Taller de Cocina que se desarrolló hasta el año 2010; la segunda, dirigida a consolidar y expandir las experiencias de participación social llevadas a cabo a través de la realización de murales cerámicos en la comunidad, proyectando replicar tales iniciativas en la sede de la Obra Social de Gráficos y en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA); la tercera, impulsando la implementación de una configuración operativa organizada en base a cuatro grupos de concurrentes, a fin de ampliar y complejizar tanto el marco de abordaje como la composición del equipo de CETEI; la cuarta, orientada a funcionalizar el uso, la accesibilidad y la circulación en los espacios de actividades grupales y de Talleres, para lo cual se propone redefinir la utilización de los diversos salones, así como relocalizar el espacio de comedor en un salón más adecuado al uso, tanto por sus dimensiones como por su capacidad.

A su vez, en relación a las actividades de formación y de producción científica que se llevan a cabo en la institución, se proyecta para 2011 la continuidad de la Práctica cuatrimestral destinada a estudiantes y graduados de la carrera de Psicología, a dictarse dos veces en el año; la continuidad de las Prácticas Internacionales encuadradas en el acuerdo de colaboración establecido con la Universidad de Zaragoza, a realizarse entre los meses de enero y abril; y la reapertura a estudiantes de la carrera de Trabajo Social de la UBA de un espacio de práctica correspondiente al Taller II de su programa curricular, a realizar entre los meses de abril y noviembre. Por último, se proyecta la realización de una Jornada organizada por nuestra institución y dirigida a consolidar la producción teórica y clínica sobre nuestra práctica, de modo tal de profundizar las vías de discusión, reflexión y construcción acerca de las diversas determinaciones que convergen en este campo de trabajo interdisciplinario.

Objetivos Generales